Mientras el oro sube, mineras enfrentan dilema entre dividendos o producción

A medida que los precios del oro suben, las mineras han estado aumentando los pagos a sus accionistas de cara a una disminución en la producción global. Eso preocupa a algunos inversores, ansiosos por las perspectivas de crecimiento a largo plazo de una industria basada en un recurso que se agota.

El valor del oro, un producto básico de refugio, es impulsado más por la economía global que por la oferta y la demanda. Ahora se ha elevado a US$ 1,700 la onza por temor a que el coronavirus perjudique el crecimiento.

Cualquier evento inesperado, desde una cura sorprendente para el virus hasta un acuerdo comercial positivo, podría reducir significativamente el valor. Los precios altos ponen más chatarra de oro en el mercado, los bajos aumentan el acaparamiento y, si la producción minera permanece estática, también deberían hacerlo las ganancias.

Cada vez más, los inversores se dividen entre su deseo de mayores dividendos a corto plazo y la necesidad de asegurar la estabilidad de la empresa a largo plazo. Encontrar el “mejor de ambos mundos” en la asignación de la creciente pila de efectivo es clave para el futuro de la industria, según Josh Wolfson, analista en RBC Capital Markets.

“Las mineras en general están expuestas a factores externos importantes que están fuera de su control”, asegura Simon Jaeger, gerente de cartera en Flossbach von Storch AG, uno de los 10 inversores principales es Newmont Corp. y Barrick Gold Corp. “Ciertamente es una razón para no pagar demasiado en dividendos”, dice. “Quisieran tener un respaldo de efectivo en su balance para ser financieramente flexibles cuando los precios empeoren”.

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